Tu sistema inmune necesita zinc, selenio y vitaminas A y E para funcionar con normalidad. Frutos secos, semillas y frutas deshidratadas sin azúcar añadida son una forma sencilla de sumarlos cada día.
Tu sistema inmune es la red que te protege de virus y bacterias. Cuando no recibe lo que necesita, o vives con estrés y poco descanso, responde peor.
La primera barrera: piel, mucosas y células que reaccionan de inmediato ante cualquier invasor.
Crea anticuerpos específicos y “recuerda” a los gérmenes para responder más rápido la próxima vez.
Resfriados frecuentes, cansancio persistente o heridas que tardan en sanar pueden indicar que algo no va bien.
Si te enfermas muy seguido, consulta a tu médico: las infecciones frecuentes pueden deberse a deficiencias o a otras causas que conviene descartar con una evaluación.
Las defensas dependen de muchos factores, y varios están en tus manos: lo que comes, cuánto duermes y cómo manejas el estrés.
La buena noticia: una alimentación variada con zinc, selenio y vitaminas A y E, junto con buen descanso, ayuda a que tu sistema inmune funcione con normalidad.
Estos nutrientes contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
No hay un alimento milagroso, pero sí nutrientes que, dentro de una dieta equilibrada, contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmune.
Participa en el desarrollo y la función de las células de defensa.
Antioxidante que contribuye a la respuesta inmune normal.
La A cuida las mucosas, tu primera barrera; la E protege a las células del daño oxidativo.
Gran parte del sistema inmune vive en el intestino: una microbiota bien alimentada ayuda.
Frutos secos, semillas y frutas deshidratadas sin azúcar añadida, ricos en zinc, selenio y vitaminas A y E.
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Pequeños cambios sostenidos funcionan mejor que una dieta estricta por unas semanas.
Yogur natural o avena con semillas de auyama y mango picado.
Una o dos nueces de Brasil más un puñado de almendras.
Vegetales de colores, quinoa y semillas de girasol por encima.
Albaricoques o lechosa deshidratada junto a una fruta fresca rica en vitamina C.
El zinc, el selenio, el hierro y las vitaminas A, C, D y E contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmune. Una dieta variada es la mejor forma de obtenerlos.
No. Son alimentos que complementan una dieta saludable. Sigue el esquema de vacunación y las indicaciones de tu médico.
Parte de la vitamina C se pierde al deshidratar, pero se conservan bien la fibra y los betacarotenos. Combínalas con fruta fresca para cubrir la vitamina C.
Una o dos al día son suficientes. Son tan ricas en selenio que comer muchas de forma habitual puede superar la cantidad recomendada.
Si tienes infecciones muy frecuentes, que duran mucho o son graves, o fiebre que no cede, busca evaluación médica.
Empieza hoy con aliados naturales en tu despensa.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica. Los alimentos aquí mencionados forman parte de una alimentación equilibrada y no están destinados a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad. Consulta a tu médico ante cualquier duda sobre tu salud.